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Tabletas a la carta

Durante la década de los 90 del sXX, se popularizó enormemente la venta y uso de ordenadores clónicos. Frente a los sistemas preensamblados de marcas como IBM o Mac, los ordenadores clónicos permitian a sus usuarios decidir las características del sistema con total libertad para modificar su hardware o software. Estos ordenadores construídos a medida para cada usuario resultaban, además y por norma general,  más económicos.

Pues bien, ahora una empresa valenciana promete ofrecer esta característica  para el mercado de tablets con Click-ARM:

Esta propuesta puede suponer un paso lógico en el mercado de dispositivos móviles, como ocurrió con los ordenadores de escritorio, ya que permitirían a cada usuario personalizar completamente su terminal (y no sólo en el aspecto visual). Además, al existir piezas reemplazables, el ciclo de vida de nuestros dispositivos sería más largo, ayudando a rentabilizar más la inversión inicial. Y este último, según mi parecer, puede ser el talón de aquiles de la propuesta, ya que los precios de estos dispositivos modulares, de momento son bastante elevados. Imagino que, si el proyecto tiene éxito, los precios irán moderandose con el tiempo.

No obstante, la idea no es nueva; hace unos meses leíamos sobre Phoneblocks, un proyecto que estaba buscando financiación para fabricar  teléfonos móviles modulares. Sin embargo, en el caso de Click-ARM, la empresa ya acepta reservas *no vinculantes* de presupuestos *orientativos* de tablets a medida a través del microsite del producto, lo que hace suponer un estadio más cercano a la fase de producción. Imagino que durante los próximos meses recibiremos información más concreta sobre este interesante proyecto que puede llegar a revolucionar el mundo de los dispositivos móviles.

Enlaces:

El futuro ya está aquí

Blade Runner (Ridley Scott, 1982), Regreso al Futuro II (Robert Zemeckys, 1989) o El Quinto Elemento (Luc Besson, 1997) son tres películas que presentan el futuro de forma muy diferente, pero las tres coinciden en algo: los coches voladores. Y es que para la ciencia ficción parece que esa sea una característica esencial de toda sociedad avanzada futurista: Si no hay coches voladores, no estamos en el futuro.

(Colega)¿Dónde está mi coche volador?

Pues ese futuro está cada vez más cerca con el, cada vez, más omnipresente uso de drones. Por ejemplo, recientemente la empresa de venta online Amazon ha presentado Amazon Prime Air, un sistema de reparto de productos capaz de hacer llegar un pedido a casa del comprador con un drone guiado por GPS en 30 minutos. La empresa británica tiene un sistema de logística muy eficiente, pero recibir un pedido online en casa en media hora, sin duda,  supondria un importante hito en la historia del comercio electrónico.

Esto, evidentemente, sólo sería aplicable a compradores cuya dirección de entrega se encontrase dentro de un radio determinado del centro de distribución, ya que el drone tiene una autonomía limitada. Sin embargo, las mejoras tecnológicas y la reducción del precio de estos dispositivos, plantean un amplio abanico de posibilidades. Incluso hay quien plantea la posibilidad de crear una red formada por estaciones de carga (o de intercambio de batería) para mejorar la autonomía de los drones y dar paso a una Internet logística: una red distribuida y altamente conectada en la que los usuarios puedan intercambiar objetos físicos. Esto sí que suena a ciencia ficción, ¿no? Sin embargo, en la siguiente charla TED se presenta un proyecto en el que algo similar ya está en funcionamiento y su propio autor plantea la posibilidad de extrapolar esa forma de transporte a las grandes ciudades.

Pues sí, parece que esos coches voladores que tanto hemos visto en el cine de ciencia ficción empiezan a tomar forma de drone. ¿Quien iba a decir que estos aparatos voladores no tripulados, tan tristemente conocidos por sus intervenciones en entornos bélicos, podrían ser los promotores de una revolución tecnológica y social tan importante? Tampoco es tan sorprendente que un invento con fines beligerantes acabe resultando beneficioso para la Humanidad; no hemos de olvidar que, al fin y al cabo, a la investigación militar debemos el origen de los ordenadores y de la red Internet.

Cómo hacer una tortilla de patatas con un procesador multinúcleo

La tortilla de patatas también se puede comer "en paralelo" (foto Ricardo Martins)

La tortilla de patatas también se puede comer “en paralelo” 

Cuando uno mira las características de un ordenador, por ejemplo en cualquier catálogo comercial de los que encuentras en el buzón, lo habitual es encontrarse con una vaga descripción de las características del procesador que incluye únicamente la frecuencia y el número de núcleos. Sin embargo, aunque históricamente la frecuencia ha sido un indicador de la potencia del procesador, eso no es exactamente así. Existe una gran variedad de características que puden hacer que un porcesador trabaje de forma más óptima que otro, aunque tenga menor frecuencia o menos núcleos.

En el siguiente enlace hay un artículo muy interesante sobre el tema, en el que además se explican algunos conceptos muy interesantes sobre la forma en que funcionan los procesadores multinúcleo, curiosamente, utilizando un ejemplo tan cercano como la preparación de una tortilla de patatas. Es un artículo muy ilustrativo sobre las características de los procesadores actuales, y por tanto, muy recomendable.

 

 

Foto: Ricardo Martins

MeRAM, una RAM “mejorada”

DDR4

Módulos RAM DDR4, apenas han salido y ya se han quedado anticuados

Un equipo de la Universidad de California de Los Ángeles (UCLA) ha presentado un tipo de memoria que podría sustituir en el futuro a la memoria RAM. Se llama MeRAM (que son las siglas de Memoria de Acceso Aleatório Magnetoeléctrica) y, cambiando la tecnología inherente, han conseguido que este tipo de memoria sea más rápido, de mayor capacidad y más eficiente energéticamente que la memoria RAM. Interesante, ¿no?

Pero lo que más me ha llamado la atención es el hecho de que este tipo de memoria NO es volátil. Es decir, al dejar de recibir suministro eléctrico, no pierde los datos almacenados. Eso, para una memoria principal, supone, por si solo, un cambio sustancial. Dicho de otra manera, se podría apagar un ordenador que utilizase este tipo de memoria (incluso desenchufándolo de la red eléctrica) y volverlo a encender, sin perder lo que se estaba haciendo. Como si, simplemente, se volviese de una “suspensión”. Sin duda, las posibilidades de esta tecnología preveen cambios importantes en la forma en la que usamos los dispositivos electrónicos.

La leyenda del Bug Informático

By Courtesy of the Naval Surface Warfare Center, Dahlgren, VA., 1988. [Public domain], via Wikimedia Commons

El primer “bug” informático del que se tiene registro fotográfico

Es bien sabido que, en informática, se denomina “bug” (del inglés, “bicho”) a los errores internos que provocan un funcionamiento incorrecto del software. De ahí, se deriva el término debug, como el conjunto de acciones destinadas a la localización y corrección de errores informáticos.

Cuenta la leyenda, que en 1947, los creadores de Mark II informaron del primer caso de error en un ordenador causado por un bug. El Mark II, construido en 1944, sufrió un fallo en un relé electromagnético. Cuando se investigaron las causas que propiciaron el error, se encontró una polilla que, por lo visto, era la que provocó que el relé quedase abierto. Así, la persona que localizó este peculiar “bug”, lo pegó con cinta adhesiva sobre la bitácora (algo así como un log analógico) y se refirió a él como causa del problema.

La historia es cierta, pero no es el origen del término bug tal y como lo conocemos. De hecho, históricamente se ha utilizado esta terminología para referirse al mal funcionamiento de una tecnología. En concreto se usa bastante en comunicaciones a través de un medios guiados (línea telefónica o de telégrafo). Es más que probable que ese uso haya sido adoptado por los primeros creadores de computadores, y de ahí, haya pasado a los programadores.

Sin embargo, la historia del bug del Mark II ha perdurado hasta nuestros días, como una anécdota simpática. Y, por que no, como el primer “bug” real del que se tiene constancia.

La cara oculta de los discos SSD

HDD vs SSD

¿Existe el medio de almacenamiento perfecto?

A medida que suben las capacidades y bajan los precios, los discos SSD, los basados en tecnología electrónica, cada vez se postulan más como los sustitutos de los clásicos discos magnéticos. De hecho, es habitual encontrar Netbooks y portátiles ultraligeros que utilizan únicamente esta tecnología para el almacenamiento de datos. Eso mejora la autonomia (consumen menos) y la velocidad (son más rápidos). Sin embargo, no todo son ventajas en los SSD, de hecho, el principal problema de esta tecnología frente a la magnética es que es prácticamente imposible recuperar los datos en caso de fallo.

En el siguiente artículo se reflexiona sobre todo esto, desde el punto de vista de los SSD empleados para almacenamiento de bases de datos. Quizá es un poco conspiranoico, pero da que pensar:

Donde vive Internet

Datacenters de Google

Aquí es donde los sueños se hacen realidad.

Google, el gigante de Internet, ha publicado una web en la que muestra como son por dentro sus datacenters. La información no solo se limita a poner fotos de las espectaculares instalaciones, sino que incluso se puede asistir a un tour virtual utilizando la tecnología de Google Street View.

Sin duda, una visita virtual muy interesante a lo que ellos han denominado “El corazón de Internet”:

Escucha a tu disco duro

Todos tememos a un fallo en el disco duro. Pero los discos fallan, tarde o temprano. A veces es repentinamente, otras veces el fallo se puede predecir por el comportamiento, pero sobre todo (en el caso de los discos magnetomecánicos) por el ruido. En la siguiente web han publicado una relación de “ruidos” producidos por discos duros a punto de fallar. Está clasificado por marcas, y como dicen sus autores, si escuchas estos ruidos y aún tienes acceso a los datos, haz una copia de seguridad inmediatamente.

En cualquier caso, hoy por hoy, siempre es conveinete tener un respaldo de los datos importantes, sea cual sea el medio.

 

Simulador máquina sencilla

Así funciona una CPU

La arquitectura en que se basan los procesadores modernos

La arquitectura de Von Neumann, presentada a mediados del siglo XX, todavía hoy proporciona la base sobre la que se construyen los microprocesadores modernos. Por eso, resulta especialmente interesante saber diferenciar las partes que las componen y entender como una instrucción “se mueve” por ellas para dotar a los microprocesadores de la capacidad de cálculo.

Evidentemente, la ejecución de una instrucción en un micro moderno es mucho más complicada que como se planteó en la década de los 50, pero entender como funcionaban aquellos microprocesadores nos puede dar un buen punto de partida para entender como funcionan los de hoy.

En el siguiente enlace hay un simaludor online de microprocesador con arquitectura Von Neumann. Se trata de una máquina sencilla, como su nombre indica, con tan sólo dispone 4 instrucciones, una  memoria RAM de 128 posiciones y una versión simplificada de la Unidad de Control. Pero, pese a todo, es un simulador muy ilustrativo para ver y entender lo que ocurre en el interior de una CPU. El enlace, además del simulador, da acceso a un tutorial de uso del mismo.